Tríptico Van Gogh
A través de un recorrido por personajes que habitaron su vida y pensamiento —como Cristien Sien, la prostituta que fue su modelo y compañera; Joseph Roulin, el cartero; su hermano Theo Van Gogh y Jo Bonger, la mujer que se encargó de perpetuar su legado—, la obra se sumerge en el abismo emocional y creador del pintor. También aparecen figuras que marcaron su existencia de manera profunda, como el pintor Paul Signac y la compleja y turbulenta relación con Paul Gauguin.
Tríptico Van Gogh convierte en protagonistas a aquellos que el tiempo ha relegado al margen de la historia del arte, pero que fueron esenciales en la manera en que Van Gogh entendió el mundo. Muchos de ellos lo acompañaron a través de cartas, otras veces lo confrontaron o simplemente compartieron con él su desmesura, su ternura o su soledad.

